Autor: admin

Páginas de Edificación

Consejos Bíblicos Para Mujeres

PROPOSITO DE DIOS AL SALVAR A LA MUJER Adoptarla como su hija : San Juan 1:12 "Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios." Para que sea santa y sin mancha. Efesios 1:5 "Para que fuésemos santos y sin mancha delante de Él." Para su alabanza y su gloria. Efesios 1:6 Para que formemos parte de su iglesia. Efesios 5:23 "Así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador." Para que llevemos fruto. San Juan 15:5b "El que permanece en mi, y yo en el, este lleva mucho fruto." Salmo 106:8 "Para hacer notorio su poder." LA MUJER Y SUS DONES ESPIRITUALES I Cor. 12:7-11, 28-31; Rom. 12:6-8 LA MUJER Y SUS HABILIDADES Mateo 25:14-21 (15,21) Hechos 6:1-4 Cocineras/os Éxodo 2:7-10 ...
Páginas de Edificación

Solo para los ojos de mi marido

Por Ana Galyia. Frecuentemente la Biblia compara a un hombre y a su esposa con Cristo y Su Iglesia. Aunque yo no tengo ninguna dificultad en querer agradar a Jesús, he de confesar que me cuesta horrores el querer agradar a mi esposo “terrenal”. Sabiendo que el Señor es perfecto y que la Palabra de Dios no miente, me mantiene en el carril correcto de sumisión a Dios. De la misma manera, sabiendo que mi amado esposo es imperfecto (y dicho sea de paso, ¡yo también lo soy!), me hace dudar en cuanto a tener que someterme a él como la esposa “terrenal”, y en muchas ocasiones no sé lo que debo hacer. A veces espero respuestas en la oración. Otras veces pido consejo a hermanas maduras en la fe, pero al final siempre he de mirar en la Biblia para todas mis respuestas en relación con la parte que y...
Páginas de Edificación

Bajo las Alas del Altísimo

Traducido y adaptado por Pedro Pinyol Ríos de tinta han sido escritos sobre la vida de oración y aún así la falta de oración sigue siendo el pecado que más abunda.  Como cristianos fallamos a menudo en nuestra comunión diaria con el Señor, como ministros nuestras vidas y ministerios carecen de poder de lo alto por nuestra falta de oración.  Los discípulos vieron a Cristo hacer milagros, sanar a los enfermos, hablar a multitudes y levantar a los muertos, pero nunca indagaron acerca de la metodología de lo extraordinario.  Su única pregunta fue, “enséñanos a orar”.  La comunión secreta con el Padre, el clamor del alma por el Omnipotente, vivir bajo las alas del Altísimo, eso era lo que importaba.  Dios nunca ha usado a un hombre que no pasara tiempo ante su presencia. Dios nunca a revelado ...
Documentales

Reseñas Históricas: Julianillo Hernández

“El colportor de la Biblia quemado vivo” Natural de Valverde (cerca de Medina de Rioseco, (Valladolid), Julián Hernández que a causa de su pequeña estatura fue llamado Julianillo, había salido en los años 1550, de su patria Castilla la Vieja para París, Escocia y Alemania, por ser “luterano”, esto es, parcial a la Reforma.  En Francfort era diácono en la iglesia de los refugiados walones.  Cipriano de Valera dijo en su Biblia (1602): “El doctor Juan Pérez, de pía memoria, año 1556 imprimió un Nuevo Testamento, y un Julián Hernández, movido con el celo de aprovechar a su nación, llevó muy muchos de estos Testamentos y los distribuyó en Sevilla, año de 1557. A Juan Pérez, Casiodoro y Julián yo los conocí y traté familiarmente”.  Es lo que confirmó Juan Crespín Histoire des vrais témoins de ...
Cartas de Charles H. Spurgeon (IV)
Documentales

Cartas de Charles H. Spurgeon (IV)

Dirigida a: Master William Cooper (Uno de sus anteriores pupilos en Newmarket) Cambridge, 1851 Mi querido William, Puedes ver por el remite que ya no estoy en la dirección del Colegio del Sr. Swindell, sino que estoy en un Colegio más pequeño con unos quince chicos. Supongo que tu estarás en tu casa, pero encontrarás que las labores del campo no son tan placenteras como jugar, ni quizá tan provechoso o placentero como estudiar; bien se ha dicho: “No sabemos el valor de las cosas hasta que las perdemos”. Conociendo, (al menos en alguna humilde medida), el valor de la religión, déjame traerla a tu atención. Si te das a ti mismo tiempo para pensar, pronto recordarás que tienes que morir un día. Y si meditas un momento más, te darás cuenta de que tienes un alma, un alma que nunca morirá, s...
Cartas de Charles H. Spurgeon (III)
Documentales

Cartas de Charles H. Spurgeon (III)

Dirigida a: La Iglesia Bautista de Cristo que adora en  New Park Street Chapel, Southwark. 28 de abril de 1854 Queridos amados en Cristo Jesús: He recibido su unánime invitación, tal como está contenida en la resolución aceptada por Uds. el día 19 de los corrientes, en la que expresan su deseo de que acepte yo el pastorado entre Uds. No es necesario una respuesta larga; sólo hay una respuesta para esta tan amable y cordial invitación: LO ACEPTO. No he tenido perplejidad en saber cuál debía ser mi contestación, porque muchas cosas me constriñen para dar tal respuesta. Yo no buscaba venir a Uds., porque soy un ministro de una gente sencilla pero muy afectuosa; nunca estuve ansioso por saber de antemano. La primera nota de invitación de parte de sus diáconos llegó de forma inesperada, y y...
Cartas de Charles H. Spurgeon (II)
Documentales

Cartas de Charles H. Spurgeon (II)

Traducido por Alejandro Sánchez Dirigida a su padre. Newmarket, 12 de marzo de 1850 Mi querido Padre: Muchas gracias te doy por tu carta tan instructiva e inesperada… Mi mejor amor para mi querida madre; espero que pronto se restablezca. En nuestra última Asamblea fue propuesto. Nadie me ha podido ver todavía. Espero que ahora seré doblemente prudente y estaré doblemente metido en la oración. ¿Cómo puede un cristiano vivir alegremente o simplemente vivir si no tiene la certeza de que su vida esté en Cristo, y su sostén, el entendimiento del Señor? Estoy convencido de que no me habría sentido retado a tomar este gran y decisivo paso si no hubiese estado seguro de que el Omnipotente sería mi sostén, y el Pastor de Israel mi constante Protector. La oración es ahora para mi como el mamar ...
Cartas de Charles H. Spurgeon (I)
Documentales

Cartas de Charles H. Spurgeon (I)

Dirigida a su padre. Newmarket, 30 de enero de 1850. Mi querido padre: Estoy extremadamente contento y confortado, no podría estarlo más mientras camino sobre esta tierra, “como peregrino y extranjero, como lo han sido todos mis antepasados.” No hay sino cuatro en el consejo, y doce chicos por el día. Tengo una pequeña aula para enseñar matemáticas, y tengo tanto tiempo para estudiar como tenía antes. Puedo tener buenas conversaciones religiosas con el Sr. Swindell, que es lo que más necesito. ¡Oh, que desaprovechada estuvo mi vida anteriormente! ¡Oh, que por tanto tiempo estuve ciego a estas maravillas celestiales que ahora, en alguna medida, puedo ver! ¡Quién puede refrenarse de hablar del maravilloso amor de Jesús quien, confío, me ha abierto los ojos! Ahora le veo, y puedo confiar ...