¿Te está llamando el Señor?
Gén.3:8-13
Según el relato que leemos aquí, podemos ver un gran contraste entre la perfecta comunión que tenían Adán y Eva con su Creador, y este momento en que se escondieron de la presencia de Dios.
Seguramente, el ver de inmediato el resultado de haber desobedecido a Dios, les avergonzó. Y es que el pecado avergüenza a quien todavía tiene un corazón sensible. El pecado nos avergüenza delante de Dios y tendemos todos a hacer lo mismo que ellos hicieron;— a escondernos de Su presencia. Esta actitud es innata a todos los hombres de todos los tiempos desde aquel día.
Algo que podemos destacar en este relato bíblico es el tremendo interés que Dios demuestra con aquel que se esconde por haber desobedecido. —Dios comenzó a buscar a Adán y Eva, sus criaturas más perfectas. Es Dios quien...
