Bendiciones, Cuántas tienes ya

Por Alejandro Sánchez

El Gitano Smith, prominente evangelista hace unos 100 años en los EEUU., decía de este himno: “Los hombres lo cantan, los jóvenes lo silban, y las mamás lo susurran mientras mecen a sus bebés para que se duerman.” Así de popular llegó a ser este cántico. Y todavía sigue siendo uno de los favoritos de nuestras iglesias.

No es mucho lo que se sabe del autor de la letra, pero sabemos lo suficiente para que su ejemplo siga promoviendo en otros jóvenes el deseo de dejar a un lado la vida secular a cambio de una vida de Servicio al Señor.

Johnson Oatman Jr. nació en los alrededores de Nueva Jersey el 21 de abril de 1856.

Se dice de su padre que tenía una tremenda voz. A Johnson le gustaba sentarse junto a su padre en los cultos para, así, oírle más de cerca y deleitarse con su canto. El no tenía tal habilidad y quizá por ello le admiraba todavía más.

El padre de Oatman era un comerciante conocido en Lumberton, NJ. Cuando su hijo se hizo mayor compartió su firma con él poniéndole en la compañía. Sin embargo, su trabajo le requería tanta dedicación que no encontraba tiempo para lo que realmente deseaba más; servir al Señor. A consecuencia de ello, un día habló con su padre a cerca de la resolución que había tomado.  A partir  de  entonces  se  dedicaría  a  la  obra   del  ministerio.

No fue lo que se entiende por un gran predicador, pero fueron muchas las almas a las que alcanzó con el evangelio y fueron salvas.

Se le atribuyen unas cinco mil letras de himnos. Por muchos de sus poemas aceptó la simbólica cantidad de un dólar.

A los 66 años de edad se fue a reunir con los cantores redimidos del coro celestial. Eso fue el 25 de septiembre de 1922, en Oklahoma.

La música fue escrita por Edwin Othello Excell, de una ciudad en Ohio. Este hombre fue un gran polifacético. Trabajaba como  albañil, era maestro de canto desde que tenía veinte años, trabajó más tarde como administrador en una casa publicadora de música  en Chicago, publicaba  himnos  y  era  cantor  solista  en  las Campañas Evangelísticas de Sam Jones y el Gitano Smith.

El 10 de junio de 1921, en plena Campaña Evangelística con el Gitano Smith en la ciudad de Lousville, Kentucky, el Señor le llamó a Su presencia. Tenía setenta años de edad.

Durante su vida compuso más de dos mil músicas y publicó unos cincuenta himnarios.

En poco más de un año, Oatman y Excell se debieron encontrar en los atrios de Dios amplificando los dones que bien habían trabajado cuando estuvieron aquí.

Cante el himno ahora una vez más, y piense…

 

Cuando combatido por la adversidad

Creas ya perdida tu felicidad;

Mira lo que el cielo para ti guardó,

Cuenta las riquezas que el Señor te dio.

¡Bendiciones, cuántas tienes ya!

Bendiciones, Dios te manda más;

Bendiciones, te sorprenderás

Cuando veas lo que Dios por ti hará.

¿Andas agobiado por algún pesar?

¿Dura te parece esa cruz llevar?

Cuenta las promesas del Señor Jesús,

Y de las tinieblas nacerá la luz.

Cuando de otros veas la prosperidad

Y tus pies claudiquen tras de su maldad,

Cuenta las riquezas que tendrás por fe

Donde el oro es polvo que hollará tu pie.